Por David Wilkerson
En la cima de todas sus pruebas Martín Lutero testificó:
"Señor, ahora que me has perdonado todo, haz conmigo lo que quieras”. Lutero estaba convencido de que el mismo Dios que puede borrar todos sus pecados y salvar su alma, puede tener cuidado de su cuerpo físico y necesidades materiales.
En esencia, Lutero decía: "¿Por qué he de temer lo que me pueda hacer el hombre? Yo sirvo a un Dios que puede limpiarme de mi iniquidad y traer paz a mi alma. No importa si todo a mi alrededor se derrumba. Si mi Dios es capaz de salvarme y guardar mi alma para la eternidad, ¿por qué no puede ser capaz de cuidar mi cuerpo físico mientras estoy en esta tierra?"
"Oh, Señor, ahora que he sido perdonado y por lo mismo puedo estar delante de ti en el día del juicio con gran gozo, haz conmigo lo que quieras."
Hermano, hermana, ¡regocíjese! Esta vida presente no es la realidad. Nuestra realidad es la vida eterna en la presencia de nuestro bendito Señor.
Así que, ¡mantenga la fe! Las cosas aquí en la tierra van en declive, pero ¡nosotros vamos hacia arriba!
Páginas
Bienvenida
Muchas personas alrededor del mundo creen de todo corazón que transitan por ese camino que Jesús trazó considerándose CRISTIANAS. ¿Pero son realmente lo que profesan?.
Este blog fue creado con la finalidad de guiar a todas aquellas personas que se consideran cristianas para que, sinceramente, puedan analizarse si estan por ESE camino: el camino angosto.
Las palabras de Jesucristo a través del apóstol Pablo son claras "Examináos a vosotros mismos si ESTÁIS en la fe (...)" (2° Corintios 13.5).
Que Dios te acompañe en todos los días de tu vida y recuerda que "El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo." 1 de Juan 2.6
Este blog fue creado con la finalidad de guiar a todas aquellas personas que se consideran cristianas para que, sinceramente, puedan analizarse si estan por ESE camino: el camino angosto.
Las palabras de Jesucristo a través del apóstol Pablo son claras "Examináos a vosotros mismos si ESTÁIS en la fe (...)" (2° Corintios 13.5).
Que Dios te acompañe en todos los días de tu vida y recuerda que "El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo." 1 de Juan 2.6
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario